Punchis-Punchis
Posteado agosto 19, 2010 por varilionamodeluniverso
Eráse que se era un pequeño perro chihuahua que fue separado de su madre ya recién nacido porque no lo quería y ya le había roto su oreja izquierda; como no podía ser mantenido por el dueño de su madre, fue tirado al bote de basura, esperando que muriera aplastado, de hambre o frío porque apenas contaba con el mes de vida.
Mi padre, que no caracterisa por buscar cosas en la basura ni mucho menos hacer caso de chillidos de perro, escuchó al cachorro y lo abrazó en su regazo. Algo encontró en él y se lo llevó al hogar. Al llegar a la casa, mi madre no creyó conveniente tenerlo porque tienen dos cacatúas que podrías ser atacadas por el pequeño, ya que su raza es muy nerviosa y agresiva; sin embargo, mi padre insistió y dijo que se haría cargo de todo.
Cuando llegó de trabajar mi hermano y verlo ahí, comiendo febrilmente de una mamila que compró su padre que es también el mío, advirtió sin miramientos: “yo no me voy a hacer cargo del perro, es su problema”.
Mi padre siguió alimentandolo y cuidando que no pasara frío. Al dar sus primeros pasos, miraba con curiosidad a mi madre y la seguía a todos lados cuando mi padre salía; en una de esas tarde, al cocinar, se le cayó el cuchillo y cortó levemente el pie de mi progenitora, inmediatamente el perro fue a su traste con agua, lamió un poco y regresó a lamerle la herida para que no se le infectara. Así se ganó a mi madre.
Mi hermano siempre llegaba cansado de trabajar y de mal humor. Uno de esos días, a mi hermano se le cayó su cartera en la entrada de la casa y no se dió cuenta, el perro se percató y fue inmediatamente a recogerlo y dárselo al amo. Lo vio y el can se puso boca arriba enseñando su panza y mi hermano le dio un beso ahí. A partir de ese momento, mi hermano siempre cuando llega, le tiene que dar un “becho panza”.
Mi padre lo pasea, mi madre lo cuida y mi hermano siempre le compra que el juguete, la ropita o el alimento adecuado para su físico.
Tiene varios nombres: el oficial, Dandy; el de mi hermano, Ponchos; mi padre le dice Cucho. Pero mis sobrinos al conocerlo inmediatamente lo nombraron Punchis-Punchis y así se quedó.
Cuida a mis padres, les da alegría y momentos inolvidables a pesar de los problemas de salud de mi padre, las angustias de mi madre y el estrés de mi hermano. Ya es de la familia y todos lo queremos y lo cuidamos porque llena ese espacio que todos necesitamos: cariño incondicional de una mascota.
Estoy contento de conocer y ser hermano de Punchis-Punchis.
Commentarios (1)




Los perritos son muy cariñosos e inteligentes, yo tengo varios perros de varias razas, Chihuahueños, gran danes y uno de esos callejeros. pero son muy inteligentes, saben cuando les hablas y a cual de ellos le estas hablando saben cuando estas molesto, triste, feliz y siempre estan ahi para ti lo malo es que muchas personas nunca estan para ellos….pero me da gusto que quieras tanto al punchis punchis